EL ALCOHÓLICO FUNCIONAL “No parece alcohólico”

El alcohólico funcional es:
Esposo, esposa, médico, abogado, sacerdote, madre, padre, comerciante, secretaria, jefe, carpintero, hijo, hija, ingeniero, hermana, hermano, cartero, político, maestro, banquero, soldado, psiquiatra, pescador, estudiante, dentista, estrella de cine, camarero, albañil, ama de casa, músico, psicoterapeuta, policía, campesino, abuelo, abuela, intelectual… y cualquier otro más.
El alcohólico funcional NO NECESARIAMENTE:
1.         Se emborracha cada vez que bebe
2.         Bebe grandes cantidades
3.         Tiene resacas fuertes
4.         Pierde horas de trabajo
5.         Bebe durante el día
6.         Bebe cada día, cada semana o cada mes
7.         Aparenta estar mareado
8.         Se pone pesado
9.         Bebe por la mañana
10.       Agrede verbal o físicamente
11.       Ansía una copa
12.       Llega tarde al trabajo
13.       Tiene síntomas de supresión notorios
14.       Ha sido arrestado
15.       Se ve borracho
16.       Tiene lagunas mentales
Los familiares generalmente observan los primeros síntomas, pero frecuentemente no evalúan el significado de los mismos y los atribuyen a otras causas.
El alcohólico funcional SÍ TIENE problemas personales, causados o relacionados con el consumo de alcohol, tales como:
1.         Problemas de sueño (dormir demasiado o muy poco)
2.         Problemas económicos (por gastar más dinero del debido en alcohol)
3.         Problemas sexuales (el alcohol altera la líbido sexual y entorpece las funciones sexuales)
4.         Problemas de pensamiento (al ser una droga, no hay una completa lucidez)
5.         Problemas emocionales (las emociones se alteran al consumir la droga)
6.         Problemas de salud
7.         Problemas de ira (hipersensibilidad, irritabilidad, “explosiones” por cosas pequeñas)
8.         Problemas sociales (la comunicación con otras personas se ve afectada)
9.         Problemas de ánimo (es impredecible el estado de ánimo que se va a obtener al ingerir una droga)
10.       Problemas de autoestima (dependencia del alcohol para lograr un estado de ánimo o una meta hace que la persona piense que es incapaz de hacerlo por sí sola)
11.       Problemas familiares
12.       Problemas laborales (no es tan productivo ni logra las metas deseadas)
13.       Problemas espirituales (no está conectado de manera significativa con el mundo que le rodea debido a la conexión con el alcohol)
14.       Problemas legales (conducir intoxicado, peleas, accidentes, etc.)
Todos estos problemas usualmente tienen explicaciones alternativas y hasta cierto punto lógicas. ¿Cómo, entonces, puede identificarse un problema de adicción en desarrollo? Algunas cosas empiezan a ocurrir y cuando se examinan cuidadosamente, un patrón conductual emerge gradualmente. La siguiente lista, sin ser completa, sí es indicativa del tipo de cosas que hay que buscar. Debemos recordar que el alcohólico funcional es, con frecuencia, un individuo “exitoso”, tiene un buen trabajo y puede ser un ciudadano admirado.
La familia a veces nota que su alcohólico funcional:
1.         Bebe la primera copa ávidamente, pero, ¿acaso esto es un problema?
2.         Se prepara una copa llegando a casa después de un día agotador para relajarse.
3.         Se toma una copa antes de enfrentar algún problema.
4.         Consume “una o dos copas” de más cuando los demás ya no están bebiendo.
5.         Toma una copa antes de acostarse para lograr dormir.
6.         Parece tener dificultad para beber sólo una o dos copas.
7.         Se siente incómodo en situaciones en las que el alcohol no está disponible.
8.         Se retira de situaciones sociales donde no hay alcohol, aunque su acompañante desee quedarse.
9.         Se olvida de algo que ocurrió mientras bebía.
10.       Justifica su bebida, aunque nadie le pregunte.
11.       Sobrevalora el hecho de no beber durante unos días, semanas o meses.
12.       Hace promesas que no cumple.
13.       Quiere beber “una más” cuando los demás están cansados.
El alcohólico funcional PUEDE ser menos productivo en el trabajo (en particular los viernes por la tarde o lunes por la mañana), debido a:
1.         Gripe
2.         Dolor de cabeza
3.         Intoxicación
4.         Diarrea
5.         Accidentes menores
6.         Sueño
7.         Enfermedades que se relacionan con el consumo excesivo de alcohol, pero que representan excusas legítimas por sí mismas: úlceras, gastritis, gastroenteritis, crisis diabéticas, hipoglicemia, colitis, etc.
8.         Síntomas inespecíficos ante los que no existe un diagnóstico médico específico.
El alcohólico funcional puede tener a la familia convencida de que ELLOS son la causa de situaciones tales como:
1.         Desinterés en proyectos familiares: reparaciones o mantenimiento casero, involucramiento con la escuela de los hijos, pasear o quedarse en casa a convivir.
2.         Irritabilidad, beligerancia o sarcasmo.
3.         Alejamiento.
4.         Cambios de estado de ánimo.
5.         Tristeza o ansiedad.
6.         Olvidos.
7.         Desinterés o cambios en los patrones sexuales.
8.         Cambios en el aspecto personal.
9.         Cambios en la alimentación.
10.       Evasión o molestia sobre cualquier insinuación sobre su bebida.
11.       Aislamiento social y familiar.
Aún así puede ocurrir que ninguno de estos signos se conecten con la bebida. Siempre hay otras explicaciones: la muerte de alguien cercano, presión de trabajo, problemas de salud, separación o divorcio, problemas económicos, “etapas”.
En tanto que el alcohólico en etapa temprana funcional evoluciona en la etapa crítica empezamos a ver SIGNOS MÁS OBVIOS:
1.         Cara rubicunda o palidez grisácea.
2.         Mirada opalescente.
3.         Aspecto nervioso, inquieto, fuma o toma café en exceso.
4.         Su bebida se vuelve gradualmente menos predecible: a veces se emborracha mucho.
5.         Se asegura de que hay suficiente licor disponible. Compra en grandes cantidades. Se contraria si se termina. Recorre cualquier distancia y a cualquier hora para conseguirlo. Improvisa una visita a un amigo bebedor o al bar.
6.         Presenta lagunas mentales con mayor frecuencia.
7.         Cuando es confrontado se pone más beligerante y agresivo y le echa la culpa al interlocutor.
8.         Puede tomar una bebida matutina, cerveza generalmente, para funcionar.
9.         Racionaliza los efectos de su bebida: estómago vacío, cambio de bebida, cruce con un medicamento, corriente de aire, le pusieron algo en la bebida, etc.
10.       Se propone beber sólo vino o cerveza. “Nadie podría ser alcohólico tomando bebidas en moderación”.
11.       Culpa directamente el modo de ser de otros que “lo presionan” para beber.
12.       Bebe en situaciones inapropiadas, a pesar de saber que sería mejor no hacerlo.
Hay que recordar que los bebedores normales NUNCA tienen que intentar controlar su bebida. NUNCA tienen que proponerse beber sólo vino o cerveza. NUNCA tienen que echarle la culpa de lo que beben a alguien y PUEDEN CONSISTENTEMENTE predecir cuándo beberán, dónde beberán, cuánto beberán y cómo les afectará.