DEFINICIONES DE LA ENFERMEDAD DE LA DEPENDENCIA Y DEL MODELO MINESSOTA

La dependencia de productos químicos está definida en este modelo como una enfermedad. Esta enfermedad es primaria; esto quiere decir que no es simplemente un síntoma de otro desorden, es permanente. La evolución de la enfermedad es predecible y progresiva. La enfermedad puede ser descrita y determinada; si no se trata, desemboca inevitablemente en una muerte prematura.
El concepto de enfermedad en su inicio se consideró una metáfora o intuición de los grupos de Alcohólicos Anónimos. para describir su estado. Ellos se dieron cuenta de que su obsesión por consumir alcohol era mas fuerte que su voluntad, especialmente antes o después de algún acontecimiento
emocionalmente difícil. Por otra parte se dieron cuenta que ellos no podían parar una vez que empezaban a beber. Se describían así mismos como alérgicos al alcohol. Esta analogía al alcohol y a otras drogas nos indica que probablemente haya una diferencia de fondo entre los consumidores y los adictos. Es evidente que todos los individuos no tiene el mismo riesgo de toxicomanía puesto que “el 90% de los consumidores de drogas ilícitas no llegan a ser adictos”. Por consiguiente este concepto de enfermedad se retomó y argumentó por la clase medica. El alcoholismo esta considerado como una enfermedad por la Asociación Médica Americana desde el año 1956 y por la O.M.S. desde el año 1979.
A nivel terapéutico saber que la dependencia no es el resultado de una falta de voluntad, de una debilidad de carácter, de una mala educación o de un problema de pareja, permite quitar la culpa de las personas que sufren esta enfermedad así como de sus allegados, y por otra parte  de responsabilizar a los enfermos en la necesidad de recuperarse. El concepto de enfermedad es por tanto central en el Modelo Minessota. Nosotros utilizamos esta definición simple;
“LA DEPENDENCIA, ENFERMEDAD PRIMARIA PREDECIBLE Y PROGRESIVA, CRÓNICA Y MORTAL, SE CARACTERIZA POR PENSAMIENTOS OBSESIVOS ACOMPAÑADOS DE UNA COMPULSIÓN AL UTILIZAR REPETIDAMENTE UNO O VARIOS PRODUCTOS PSICOTRÓPICOS A PESAR DE LAS CONSECUENCIAS NEGATIVAS QUE ESTO GENERA”.
El Modelo Minessota que hemos definido con su aplicación en el Centro 12 Pasos reconoce la dependencia como una enfermedad en la cual la abstinencia es necesaria. La abstinencia no es el final pero si es un medio de obtener una mejor calidad de vida con la ayuda de compañeros y la adquisición de nuevos hábitos de vida y actitudes. No se trata solo de eliminar el consumo pero si de ofrecer en su lugar otra cosa a través de una terapia de inspiración cognitivo-conductual asociada al programa de Alcohólicos Anónimos y Narcóticos Anónimos. Los medios de lidiar mejor con sus emociones, las relaciones con otros, asumir los diferentes problemas de sus vidas, sin tener necesidad de consumir alcohol, drogas ilegales o medicamentos del tipo de las benzodiacepinas.