Adicción cruzada.

Algunos términos que necesitamos comprender para entender la dependencia cruzada son los siguientes:
            Dependencia Física:        
            Ocurre con ciertas drogas cuando las células del cuerpo necesitan una droga para            funcionar normalmente. El usuario experimenta síntomas de supresión cuando reduce la      cantidad o deja de usar la droga.
            Dependencia Psicológica:
            Es la necesidad de tener los efectos mentales o emocionales de una droga. Se desarrolla          un deseo imperioso por estar en un estado de intoxicación en lugar de un estado normal.   El usuario necesita repetir el consumo para sentir bienestar.
            Adicto(a):
            Describe al individuo que ha desarrollado una dependencia psicológica y/o física de una o          más sustancias que alteran el estado de ánimo.
            Tolerancia:
            Ocurre cuando el cuerpo se adapta al efecto de la droga y, por lo tanto, se requiere de una           dosis más alta para obtener el mismo efecto que se obtenía antes con una dosis menor.          
La dependencia física no necesita ser un factor para que ocurra la adicción cruzada; de hecho, los factores psicológicos juegan un papel importante en la adicción cruzada. Esto es evidente, ya que muchas personas químico-dependientes acaban siendo adictas a una droga que provoca efectos totalmente diferentes a los que provoca su droga de preferencia. Un caso típico sería el de aquel individuo que llegó a tratamiento porque su uso de cocaína le había ocasionado muchas consecuencias negativas. Al salir de tratamiento, dejó de usar cocaína; sin embargo, “se dió permiso” para beber alcohol, debido a que éste nunca le había ocasionado problemas y era más aceptable socialmente. En poco tiempo, su uso de alcohol se cuadruplicó y sufrió muchas consecuencias. Para él, fue dolorosamente evidente que la cocaína no era su problema, sino el uso de drogas en general.